Bajan orbes marcados con un signo. Dibujalo antes de que toquen el suelo.
No hay vidas. Uno solo que llegue abajo y la partida se terminó.
Cómo se juega
Si el signo que dibujaste coincide, revienta. Todo lo demás sale de encadenar aciertos.
Encadenar aciertos sube la racha, y ahí aparecen los puntajes que valen la pena. Un fallo te baja un nivel; dos seguidos te devuelven a ×1.
Son 16, de la línea recta a la G. No te los tiran todos juntos: arrancás con cuatro y el juego suma el resto a medida que aguantás olas.
En los orbes de Anillos no alcanza con el signo: también tiene que coincidir el sentido del giro. Y el Wireframe pide dos trazos, no uno.
El Escudo te banca un impacto. Es el único margen de error que hay en todo el juego.
Los 16 signos
Ninguno es complicado. Lo difícil es acertarlos con cuatro enemigos bajando al mismo tiempo.
Lo que te vas a cruzar
El jefe. Aguanta varios trazos antes de caer, y mientras tanto el resto de la ola no se detiene.
Pide dos trazos en vez de uno. Cuesta el doble de tiempo, que es justo lo que no tenés.
Bonus que cruzan la pantalla. Si los reventás a tiempo sueltan monedas o un power-up.
Una ventana contrarreloj para acumular todo lo que puedas antes de que se cierre.
Power-ups
Se guardan en la píldora de abajo y los disparás cuando te conviene.
Ralentiza la caída y te devuelve el tiempo que te faltaba.
Revienta un orbe de cada enemigo que esté bajando.
Multiplica los puntos por un rato.
Te banca un impacto. El único margen de error que hay.
Sin vueltas